ENSEÑANZA DEL DERECHO EN JAPÓN

Norio Higuchi, Universidad de Tokio, Japón

 

 

 

 

1.      Introducción

En la actualidad, en Japón se discute acaloradamente la necesidad de reformar a gran escala la enseñanza del Derecho. En julio de 1999*, nuestro gobierno formó el Consejo de Reforma Judicial (CRJ), un comité de asesoramiento que está trabajando a toda velocidad bajo las órdenes del Gabinete. Su misión estatutaria consiste en considerar las medidas fundamentales que se necesitan para reformar el sistema y la infraestructura judicial con el fin de definir el papel de la judicatura del siglo 21 en Japón. La agenda del Consejo incluye la creación de un sistema judicial más accesible y fácil de establecer, la participación pública en el sistema judicial y, en particular, volver a definir la abogacía y la consolidación de sus funciones. Su principal tarea es crear un plan para aumentar la cantidad de abogados de calidad. Aunque calcular la cantidad de abogados que se necesitan y al mismo tiempo controlar su calidad no será una tarea fácil, se espera que el Consejo emita un informe interino el próximo otoño. A partir de ese informe se determinará el curso que tomará la reforma.

 

*La página principal del Consejo está en http://www.kantei.go.jp/foreign/judiciary/index.html. Además, se puede acceder a la página principal del Tribunal Supremo en http://www.courts.go.jp/english/ehome.htm para darle un vistazo a nuestro sistema jurídico.

 

Si se realiza un cambio básico de la abogacía, la enseñanza del Derecho en las universidades también deberá ser reconsiderada y reformada. Es por eso que  actualmente la enseñanza del Derecho es el tema preferido en todo Japón. Desde el año pasado, más de una docena de universidades celebraron un simposio sobre la reforma del sistema judicial y la enseñanza del Derecho. Además, en la Sociedad de Derecho Privado, una de las mayores academias jurídicas en Japón, se celebrará una conferencia especial sobre ese tema en junio, en la que seré uno de los integrantes del panel.

 

En este documento, primero ofreceré un resumen del actual sistema de enseñanza del Derecho y después un esbozo general sobre lo que ocurrirá en un futuro próximo.

 

2.      Sistema actual

1)      Dificultad de los exámenes del Colegio de Abogados y la enseñanza del Derecho

El examen del Colegio de Abogados de Japón es famoso, o notorio, por su extrema dificultad. Cada año, el índice de aprobados ha sido menor de 2 por ciento y, para ser más específico, hasta hace muy poco sólo 500 de aproximadamente 30.000 solicitantes aprobaban el examen. Los solicitantes toman exámenes en tres etapas: en mayo, un examen de respuestas a escoger; en julio, exámenes de preguntas a desarrollar durante una semana; y en octubre, exámenes orales finales durante otra semana.

 

Esto ha influido en la enseñanza del Derecho ofrecida por los departamentos de Derecho de las universidades, y se ha caracterizado por lo siguiente:

 

(1)   Según los estudiantes que desean aprobar el examen del Colegio de Abogados, la enseñanza universitaria del Derecho es insuficiente.

(2)   Según los que no toman el examen, el objetivo de la enseñanza del Derecho es obtener la llamada “mentalidad jurídica”.

(3)   Pero aun así, el departamento de Derecho es uno de los más populares en todas las universidades y su examen de admisión siempre ha sido el más difícil y competitivo.

 

Añadiré algunos comentarios y explicaciones sobre esas características, pero antes resumiré brevemente el actual sistema de la enseñanza del Derecho en Japón.

 

2)      Resumen de la enseñanza del Derecho en Japón

La enseñanza del Derecho en Japón se imparte a estudiantes que no están graduados en Derecho. A los 18 años de edad, los graduados de bachillerato escogen el departamento universitario en el que solicitarán su matrícula. Si desean ser abogados en el futuro, la selección usual es un departamento de Derecho. Aunque aún no hayan decidido cuál será su futura carrera, existe la opinión de que cursar estudios en un departamento de Derecho es ventajoso para entrar en el mundo de los negocios y al servicio del gobierno después de terminar los estudios universitarios. La parte más difícil son los exámenes de admisión a los departamentos de Derecho. Los solicitantes tienen que tomar exámenes escritos de inglés, japonés, historia y geografía, aunque las materias específicas de los exámenes son distintas en cada departamento de Derecho. Tenemos 91 departamentos de Derecho en todo el país, y en ellos se gradúan  aproximadamente 30.000 estudiantes cada año.

 

Los estudiantes no graduados tienen dos tareas: tomar cursos de humanidades, como historia, lingüística, ciencias naturales e idiomas; y también tomar materias de Derecho, como Código Civil, Código Penal, Procedimiento Civil  y Derecho Constitucional. Después de terminar sus estudios, reciben el título de Licenciado en Derecho.

 

La enseñanza del Derecho se ofrece de dos formas: conferencias para clases grandes y seminarios más pequeños. En la mayoría de las universidades, los estudiantes tienen que tomar al menos 20 cursos de Derecho para graduarse, y esos cursos incluyen seis materias básicas del Derecho: Derecho Constitucional, Derecho Penal, Código Civil, Derecho Mercantil, Procedimiento Civil y Procedimiento  Criminal. En el departamento de Derecho de la Universidad de Tokio los estudiantes  tienen que tomar clases sobre uno de tres sistemas de leyes extranjeros: el alemán, el francés y el angloamericano. De éstos, el angloamericano es el más popular. Por ejemplo, apenas hace unos pocos días terminé de calificar 510 exámenes de esa materia. Los seminarios pequeños también son bien populares entre los estudiantes y, en mi caso, ocho estudiantes utilizaron materiales jurídicos estadounidenses sobre las leyes de agencia y de sociedad colectiva para establecer una comparación entre el Derecho de Agencia de los EE.UU. y el de Japón.

 

El currículo de los departamentos de Derecho se decide mediante reuniones de los miembros de la facultad. Los miembros de la facultad son profesores y profesores asociados (ambos grupos son permanentes), y en muchas universidades también hay algunos profesores no permanentes. La capacitación y creación de eruditos en jurisprudencia son distintas e independientes del proceso de formación de abogados. Los eruditos en jurisprudencia no tienen que tomar los exámenes del Colegio de Abogados.  El curso típico para convertirse en profesor de Derecho es el siguiente: el estudiante matrícula en el curso para obtener un Máster en Derecho y hace la tesis en dos años; después toma el curso de doctorado y elabora su tesis en tres años, obtiene el título de Doctor y se convierte en profesor principiante del departamento de Derecho de alguna universidad. Los profesores de Derecho tienen poca experiencia en el ejercicio de la abogacía. 

 

Como dije antes, sólo pocos estudiantes se convierten en abogados. En Japón hay 19.000 abogados aproximadamente (para ser precisos, 19.298) y en EE.UU hay un millón, lo cual establece un claro contraste entre ambos países, ya que la población de nuestro país es casi la mitad de la de los EE.UU. Los estudiantes que son tan afortunados de aprobar el examen del Colegio de Abogados de Japón toman clases en el Instituto de Investigaciones y Capacitación Jurídicas, establecido por el Tribunal Supremo, durante un año y medio para obtener formación práctica. Después de graduarse en el Instituto pueden ser jueces, fiscales o ejercer la abogacía.

 

Además de prepararse para tomar el examen del Colegio de Abogados, la mayoría de los estudiantes de Derecho usualmente entran en el mundo de los negocios después de graduarse en los departamentos de Derecho. Esos graduados trabajan en compañías, pero no en su departamento jurídico. Aunque en la actualidad gran parte de las compañías están fortaleciendo su departamento jurídico, la mayoría de los graduados de Derecho trabajan en diferentes departamentos. Debido a que los criterios y razonamientos de los graduados en Derecho son bien balanceados, las compañías siempre los tienen en gran estima. Gracias a estas características, el trabajo en esas compañías o en otras organizaciones se desenvuelve fácil y armoniosamente.

 

3)      Algunos comentarios sobre las tres características de la enseñanza del Derecho.

El primer punto de la enseñanza del Derecho que destaco es que (1) según los estudiantes que desean tomar el examen del Colegio de Abogados, la enseñanza del Derecho en su universidad no es suficiente para poder aprobarlo. En otras palabras, ellos opinan que no pueden aprobar ese examen sólo con las clases que toman en la universidad. Para lograr ese fin tienen que esforzarse mucho más. En la mayoría de los casos deben matricular en escuelas preparatorias para poder presentarse al examen del Colegio de Abogados, y algunos asisten diariamente a esas escuelas y dejan de asistir a la mayor parte de las clases en la universidad. La escuela preparatoria ha recibido críticas porque sólo imparte lo necesario para aprobar el examen, por lo que los estudiantes se ven forzados a aprender de memoria respuestas modelos a los temas importantes de cada rama del Derecho. Como resultado, incluso si el estudiante aprueba el examen más difícil de Japón, los principales abogados y jueces opinan que carece de las ideas y la habilidad necesarias para ser un buen abogado.

 

La segunda característica es que (2) según los que no toman el examen del Colegio de Abogados, el objetivo de la enseñanza del Derecho es obtener la llamada “mentalidad jurídica”. La mentalidad jurídica, si se adquiere de la forma idónea, significa un criterio y un razonamiento bien balanceados. Sin embargo, es posible que esté no sea un concepto claro. En la actualidad, las compañías exigen cada vez más a los departamentos de Derecho de las universidades que gradúen a estudiantes con una excelente formación. Esas compañías desean que la nueva fuerza de trabajo proveniente de los departamentos de Derecho tenga más sentido práctico y habilidades y que esté más internacionalizada, y están pidiendo que las universidades reformen la enseñanza del Derecho.

 

El punto final es que, incluso así, (3) el departamento de Derecho sigue siendo uno de los más populares en todas las universidades y su examen de admisión siempre ha sido el más difícil y competitivo. Sin embargo, es posible que esa opinión cambie si no reformamos la enseñanza del Derecho en nuestro país durante los próximos cinco años.

 

3.      Posibles reformas en un futuro próximo

En esta etapa, nadie puede predecir el plan final para la reforma de la enseñanza del Derecho. Todo lo que se diga no son más que especulaciones. Sin embargo, puedo señalar al menos tres aspectos de esta etapa, los cuales espero sustentar en la conferencia que se celebrará en mayo.

 

Primero que todo, la reforma incluirá el incremento anual de nuevos abogados. El año pasado, 1.000 solicitantes aprobaron el examen del Colegio de Abogados. Hemos duplicado la cantidad de aprobados en los últimos cinco años, pero aún se mantiene en 1.000 de 30.000 solicitantes. Ahora algunos miembros del Consejo de Reforma Judicial opinan firmemente que debe haber un aumento de 3.000 por año y que debemos triplicar la cantidad total de abogados en un futuro próximo.

 

En segundo lugar, el incremento de nuevos abogados dependerá de la reforma del sistema de enseñanza del Derecho en las universidades. Las críticas contra el actual examen del Colegio de Abogados y la preponderancia de las escuelas preparatorias están tan generalizadas y son tan fuertes que deberá buscarse una forma alternativa para controlar la admisión de los abogados. Esto podría ser de la siguiente forma: algunos departamentos de Derecho universitarios podrían ser denominados y aprobados como “facultades de Derecho”, y se les podría conceder ciertos privilegios para la formación de abogados. Los estudiantes de las facultades de Derecho podría convertirse en abogados después de su graduación sin tener que tomar el examen del Colegio de Abogados. Los estudiantes estarían concentrados en los cursos de las facultades de Derecho y ya no necesitarán asistir a las escuelas preparatorias. Pero entonces, ¿cuáles serían los cursos que deberían ofrecerse en las facultades de Derecho? ¿Cómo se seleccionarían? Y también, ¿qué normas y procedimientos deberían aplicarse para la selección de esas facultades de Derecho? Los problemas que debemos resolver no son fáciles.

 

En tercer y último lugar, no debemos olvidar que los estudiantes de Derecho constituyen la mayoría de los que solicitan matrícula en las universidades. Podemos triplicar la cantidad de solicitantes que aprueben el examen del Colegio de Abogados y podemos crear nuevas facultades de Derecho para esos futuros abogados, pero aún tendremos una gran cantidad de estudiantes de Derecho que no piensan convertirse en abogados en el sentido más estricto de la palabra. ¿El currículo para esos estudiantes debe seguir siendo el mismo? Quizás la respuesta deba ser “no”. Entonces, también deberemos mejorar la enseñanza del Derecho para ellos.

Actualmente, la enseñanza del Derecho es un asunto candente en Japón, y esperamos que sea mejorada en un futuro próximo.

 

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