Sang-Hyun Song,
la Universidad Nacional de Seúl, Corea
1)
Los estudiantes
de Derecho en Corea
Las facultades de Derecho imparten cursos de cuatro años y admiten a graduados de bachillerato. La cantidad de estudiantes admitidos cada año también varía en cada facultad, desde 290 estudiantes en la facultad de Derecho de la Universidad de Corea, hasta aproximadamente 30 estudiantes en algunos pequeños departamentos de Derecho. La facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Seúl (UNS) admite 270 estudiantes anuales. Hay 1.823 institutos de segunda enseñanza en Corea que gradúan anualmente a casi 700.000 estudiantes. Casi todos esos estudiantes desean asistir a la universidad, y para ello toman un examen del gobierno que es comparable al examen SAT en los Estados Unidos. Si un estudiante se destaca durante sus estudios de bachillerato y su puntuación en el SAT es muy alta, sus maestros, padres y otros familiares lo animan para que solicite la matrícula en la facultad de Derecho de la UNS y, independientemente de sus propias aspiraciones y aptitudes. Como resultado, la facultad de Derecho de la UNS puede seleccionar a los más brillantes de los 270 solicitantes anuales basándose en la puntuación que obtuvieron en el SAT.
El sistema de exámenes de admisión en la facultad ha estado funcionado en Corea desde hace más de 40 años, y se ha establecido firmemente un escalafón en todas las universidades y facultades de Derecho. Los estudiantes de Derecho generalmente son los estudiantes más brillantes de cualquier universidad en Corea. Bajo ese sistema de admisión, a la mayoría de las facultades de Derecho les es difícil admitir a estudiantes a tiempo parcial, aunque algunas de esas facultades tienen una división nocturna para ese propósito. Debido a que existe una cuota nacional para el examen del Colegio de Abogados, sólo 700 de casi 9.000 graduados anuales ejercen la abogacía como jueces, fiscales o abogados. La gran mayoría de los estudiantes de Derecho de la UNS y de otras de las principales universidades se preparan para el examen, y tratan de aprobarlo cuando todavía están en la facultad o inmediatamente después de graduarse. El índice de aprobados es de alrededor de 2 por ciento. Por tanto, después de graduarse, la gran mayoría de esos estudiantes de Derecho se esfuerzan mucho durante varios años para aprobar el examen. Los estudiantes de Derecho son muy inteligentes y están muy motivados, pero tienden a ser estrechos de miras debido a la presión sicológica para prepararse para el examen y la magnífica posibilidad del premio que recibirán si son lo suficientemente afortunados como para aprobarlo.
Muchas facultades de Derecho tienen varios programas de licenciatura que otorgan los títulos de Máster y Doctor en Derecho. La facultad de Derecho de la UNS admite cada año a 90 estudiantes aproximadamente en el programa de Máster en Derecho y a 25 en el programa de doctorado. Generalmente son seleccionados por medio de un examen de admisión, pero una cantidad limitada de estudiantes no graduados y con calificaciones académicas extraordinarias pueden ser admitidos por medio de entrevistas especiales. El programa de Máster en Derecho requiere dos años de estudios, durante los cuales un candidato debe completar 24 créditos y escribir una tesis bajo supervisión. El programa de doctorado requiere otros tres años de estudios, durante los cuales el candidato debe completar 12 créditos más y escribir una disertación. Anualmente se otorgan una gran cantidad de títulos de Licenciatura en Derecho, y esos licenciados constituyen la cantera de recursos humanos de donde provienen los asistentes de investigaciones y docentes y los profesores de las facultades. Sin embargo, la mayoría de los licenciados se inscriben simplemente para aplazar su reclutamiento en el servicio militar mientras estudian para el examen del Colegio de Abogados. Por esta razón, algunos licenciados tratan de ir al extranjero para realizar estudios jurídicos avanzados con el objetivo de convertirse en profesores de Derecho.
2)
Miembros de la
facultad de Derecho
En Corea hay 79 facultades y
departamentos de Derecho. La cantidad de miembros de las facultades de Derecho
varía mucho, y la cantidad promedio es de siete. La Universidad Nacional de
Seúl es la mayor, con 44 miembros. El Ministerio de Educación regula la
cantidad de miembros en las facultades de Derecho nacionales, mientras que la
Junta de Fideicomiso regula la de las facultades de Derecho privadas. Cuando
hay una vacante debido al retiro de un miembro por haber cumplido 65 años de
edad o por su renuncia, las facultades de Derecho coreanas anuncian la vacante
en los periódicos o en la Internet. Usualmente, muchos jóvenes eruditos con un
doctorado solicitan la vacante, y la competencia es bastante feroz. Sus solicitudes
y sus logros académicos son revisados por inspectores internos y externos, pero
no existe un método habitual o establecido para contratar a los miembros de las
facultades de Derecho.
Aunque los profesores de Derecho generalmente son muy respetados en la sociedad coreana, se les considera erróneamente ciudadanos de segunda clase dentro de la abogacía porque muchas veces no toman o aprueban el examen del Colegio de Abogados. Muchos jueces, fiscales y abogados tienen un desempeño académico mejor que el de sus homólogos docentes, y con frecuencia los mejores y más brillantes estudiantes de Derecho escogen tomar el examen del Colegio de Abogados debido al tremendo prestigio y a la seguridad económica que obtienen al aprobarlo. Los salarios de los profesores de Derecho son muy bajos, en comparación con los de sus homólogos que se dedican a la abogacía. Por tanto, ha sido difícil atraer a los mejores estudiantes hacia la docencia. Otro problema es que los departamentos de Derecho tienden a seleccionar a los profesores exclusivamente entre sus propios alumnos, lo que puede provocar un estado de estancamiento y complacencia académica. Este problema se intensifica por la falta de comunicación entre los eruditos en jurisprudencia y los que se dedican a las profesiones jurídicas, principalmente debido a que muy pocos profesores son miembros del Colegio de Abogados.
3)
Currículo
Los miembros de las facultades de Derecho
son quienes determinan el currículo. Aunque cada miembro de la facultad de
Derecho puede proponer un nuevo curso, esas propuestas están sujetas a la
aprobación de la facultad. En realidad, las limitaciones del presupuesto y de
otro tipo imposibilitan aceptar todas las propuestas para añadir, eliminar o
cambiar cursos. El currículo del primer año consiste principalmente en estudios
generales, y los siguientes tres años en su mayoría son de cursos de Derecho.
Como en Corea aún no existe un completo acuerdo sobre el propósito de la
enseñanza del Derecho, los cursos ofrecidos en las facultades de Derecho
tienden a ser teóricos. La mayoría está de acuerdo en que la enseñanza del
Derecho debe ser una enseñanza profesional que cree tanto abogados como
eruditos en jurisprudencia. Por eso, una de las principales críticas contra la
enseñanza del Derecho consiste en que las facultades de Derecho hacen mucho
énfasis en el estudio de las teorías jurídicas, que se centran alrededor de la
exégesis del Derecho escrito, y que por ese motivo descuidan los estudios
de clínica legal que necesitan los
abogados. Algunos opinan que las facultades de Derecho tampoco enseñan bien las
teorías jurídicas debido a dos razones primordiales. Primera, la ausencia de
enlaces entre la enseñanza formal del Derecho y los exámenes nacionales
paralizan seriamente la enseñanza del Derecho. Como la formación jurídica
formal no es un requisito para convertirse en abogado, los eruditos en
jurisprudencia y los abogados funcionan independientemente y existe muy poco
contacto entre ellos. Segunda, en las universidades donde se imparten muchas asignaturas
el Derecho es una especialización para los estudiantes no graduados, y por eso los títulos de Licenciatura en
Derecho pueden otorgarse a estudiantes que han tomado sólo 33 créditos en
cursos de Derecho.
El principal resultado de que la enseñanza del Derecho tiene como objetivo preparar a los estudiantes para el examen del Colegio de Abogados es que el currículo creado con ese fin limita las oportunidades de los estudiantes para explorar el intercambio de conocimientos académicos y el desarrollo intelectual en la erudición jurídica. Las oportunidades de esos estudiantes para desarrollarse al máximo están restringidas aun más por la disponibilidad de profesores que puedan impartir asignaturas adicionales a ese limitado currículo. Por supuesto, éste es un círculo vicioso: la poca diversidad del currículo tiende a producir eruditos en jurisprudencia sin la preparación adecuada para dedicarse a áreas académicas que no fueron impartidas o enfatizadas en su propio aprendizaje del Derecho. El problema se agrava por la carencia general de profesores de Derecho, una vez más como resultado de la influencia omnipresente del examen del Colegio de Abogados en la enseñanza del Derecho. Cualesquiera que sean los nuevos cursos creados para satisfacer las necesidades de nuestra cambiante sociedad, y sin importar lo bien que se preparen, el entusiasmo y la asistencia de los estudiantes son bajos a no ser que los cursos estén relacionados directamente con los temas del examen del Colegio de Abogados. Solamente los que estudian Derecho con vistas al examen del Colegio de Abogados pueden aprobarlo y convertirse en jueces, fiscales y abogados.
4)
Qué es lo que
hacen los graduados
Los licenciados en Derecho se dedican a
diferentes profesiones jurídicas después de su graduación. La facultad de
Derecho de la UNS es la más prestigiosa en Corea, y la mayoría de los abogados
son graduados de la UNS. Sin embargo, esa predominancia de abogados graduados
en la NSU está cambiando lentamente a medida que el examen del Colegio de Abogados
es aprobado por más estudiantes de esa universidad que no son graduados de
Derecho y por más graduados con una especialización en Derecho obtenida en
otras universidades. Hasta hace diez años, más de dos terceras partes de los
que aprobaron el examen del Colegio de Abogados se habían graduado de
Licenciatura en Derecho en la UNS, pero esa cantidad se ha reducido casi a la
mitad en años recientes. Muchos estudiantes participan en nuestro programa para
licenciados y obtienen un doctorado, lo cual es un requisito indispensable para
quienes aspiren a ser profesores de Derecho, y otros escogen seguir estudios
avanzados de Derecho en el extranjero. La cantidad de estudiantes que deciden
dedicarse a la docencia en jurisprudencia es muy pequeña, principalmente porque
el objetivo de la enseñanza del Derecho es preparar a los estudiantes para el
examen del Colegio de Abogados. Una pequeña cantidad de estudiantes toman y
aprueban el examen nacional del servicio civil superior o el examen del
servicio diplomático. La gran mayoría de los licenciados en Derecho que no
aprueban ninguno de los exámenes nacionales al graduarse continúan preparándose
con ese fin durante muchos años o encuentran trabajo en la banca, en compañías
o en otras áreas.
5)
El sistema
legal en la región en que viven
Cuando
los países asiáticos establecieron sus sistemas legales, generalmente siguieron
los modelos de Alemania, Francia o Inglaterra. Mientras que muchos países del
sur de Asia estaban muy influidos por Inglaterra, los países del Lejano Oriente, como Corea, Japón y
China, siguieron principalmente el modelo de Alemania, aunque aún se percibe
cierta influencia francesa. Durante la ocupación de Corea por los japoneses,
Japón impuso en Corea el sistema de Derecho y jurídico que había copiado de
Alemania. Por tanto, la mayoría de los países asiáticos, excepto los del sur de
Asia, pertenecen a la familia de países que practican el Derecho Civil. Sin
embargo, en años recientes han estado más influidos por el sistema jurídico
estadounidense. En el pasado, una cantidad limitada de graduados de Derecho y abogados pudieron
ampliar sus horizontes educativos al cursar estudios avanzados de Derecho en el
extranjero. Típicamente, durante los primeros años de la república, los
eruditos en jurisprudencia coreanos fueron a Alemania Occidental o a Japón para
cursar estudios de posgrado en Derecho. Esa tendencia fue el reflejo de una
influencia histórica en el sistema jurídico de Corea, y en el pasado era
natural que la mayoría de los eruditos en jurisprudencia coreanos se fueran a
Alemania o al Japón. Ese patrón se repetía a medida que los profesores coreanos
que habían estudiado en Alemania regresaban para impartir las teorías del
Derecho y jurídica en las universidades de Corea e influían en los licenciados
en Derecho. Algunos eruditos en jurisprudencia aún escogen seguir sus estudios
en Alemania o en Francia, pero principalmente son académicos que están
interesados en impartir clases sobre Derecho Continental o sistemas jurídicos
civiles. En años recientes, sin embargo, entre los eruditos en jurisprudencia y
los abogados asiáticos ha surgido una fuerte tendencia a estudiar en los
Estados Unidos.
Muchos
países asiáticos son países que practican el Derecho Civil, y siempre habrá una
demanda de eruditos en jurisprudencia con experiencia en sistemas jurídicos
civiles, pero la omnipresente influencia del Derecho angloamericano,
especialmente el de Estados Unidos, ha hecho que estudiar en ese país sea una
opción más atractiva y productiva para la mayoría de los estudiantes de Derecho
y los abogados. En toda el Asia ha sido
profunda la influencia estadounidense en la
ley de sociedades, de seguros, de propiedad intelectual, los reglamentos
sobre los valores y las leyes
antimonopolios y sobre la competencia. Muchos estatutos en esas áreas
fueron creados tomando como modelos los de Estados Unidos. Esa influencia en
las leyes domésticas, combinada con la fuerte influencia de EE.UU. en las leyes
de tratados comerciales internacionales, ha sido tanto el producto como la
causa del incremento en la cantidad de eruditos en jurisprudencia asiáticos que
estudian en Estados Unidos.
Al
reconocer la importancia de los conceptos jurídicos estadounidenses sobre la
formación y administración de instituciones de Derecho y jurídicas, tanto
domésticas como internacionales, algunos gobiernos en Asia subvencionan los
gastos de los funcionarios gubernamentales, jueces y fiscales durante uno o dos
años sabáticos para que estudien en el extranjero, por lo que la competencia
para estudiar en prestigiosas facultades de Derecho estadounidenses es muy
fuerte. Muchas firmas legales también ofrecen a sus asociados la oportunidad de
estudiar durante uno o dos años en los EE.UU. y de practicar en una firma legal
estadounidense. En ambos casos, los estudiantes usualmente obtienen un Máster
en Derecho en una facultad de Derecho estadounidense y algunos aprueban el
examen de un Colegio de Abogados estatal, lo que agrega a una experiencia
educativa y profesional que ya es gratificante el prestigio de un título de
Derecho obtenido en Estados Unidos y el ingreso en un Colegio de Abogados de
ese país. La influencia de la enseñanza del Derecho en EE.UU. tendrá un
significativo impacto en la enseñanza y la práctica del Derecho en muchos
países asiáticos. Debemos discutir las formas de sistematizar y trabajar mejor
desde aquí todos esos programas -tanto los subvencionados por el gobierno
como los privados-
para poder enviar a abogados y estudiantes de Derecho asiáticos a las
facultades de Derecho estadounidenses; cómo utilizar mejor, después que
regresen a sus países nativos, a los recursos humanos que han recibido esa
capacitación en EE.UU. para mejorar sus conocimientos jurídicos globales; y si
se debe crear una red de profesores de Derecho para una cooperación en las
investigaciones y en el intercambio de información.